jueves, 9 de febrero de 2012

1965

Me temo que las palomas, esta vez, no tienen espacio en sus alas para tus ojos. Ha pasado el tiempo, y ya sabes, las esquinas van cambiando la fachada, y no siempre te das cuenta.


Un día, es una historia, y al día siguiente, quizá el protagonista de esa misma historia ha muerto. Como si fuese pronosticado con exactitud.

También te extraño.